SOLEMNE DÍA DEL AMOR FRATERNO

Ya en la monición de entrada se nos anuncia, el para qué, nos hemos reunido. Vanos a acompañar al Señor en esta cena de despedida, cargada de muy fuertes sentimientos y signos que nos marcan la posición del cristiano.

Ya el coro también nos pone en situación con sus cantos, en relación con este día en el que todos debemos reconocer que hemos fallado, entregado a Jesús y hemos dado la espalda al sufrimiento del hermano, cantándonos el “Misericordia Señor”

En las lecturas comenzando, con el libro del ÉXODO, ya Dios dice a Moisés y a Aarón como debemos celebrar la Pascua, como paso del Señor, como una tradición perpetua para todas las generaciones.

San Pablo en la 2ª a los corintios, nos avanza como celebrar la Pascua, como institución de la sagrada cena en la que Jesús se quedará ya para siempre con nosotros en el pan y el vino, y cual debe de ser el significado de cada uno de estos alimentos

Nuestro Párroco hace hincapié en las muchas celebraciones que convergen en una misma cosa, la institución de la Eucaristía. Nos lo plantea como un gran acto de amor de Dios a nosotros, por encima de cualquier consideración.

La muestra de amor de Jesús a través de la Eucaristía es que el promete estar con nosotros hasta el fin de los tiempos, acompañándonos, en las alegrías y en las penas. Jesús siempre está con nosotros, llevando la mitad de nuestro “yugo” de nuestras cargas, no nos las evita, pero sí las comparte.

También Jesús nos deja un mensaje fudamental para la relación con nuestro hermano. Aquella ley del talión ojo por ojo y diente por diente” la transforma en decirnos que perdonemos, que pongamos la otra mejilla.

Muchas otras cosas se realizan y se muestran en esta ceremonia, como por ejemplo el lavatorio de los pies, en donde Jesús frente a nuestras posturas, nos dice, como debemos de amar y cuál debe ser nuestra postura, la de esclavo, sin derecho a nada.

Os invitamos una vez más, a ver nuestro reportaje fotográfico y oir nuestras grabaciones