EL DOMINGO 26 DE MAYO, TUVO LUGAR LA CELEBRACIÓN DEL TERCER TURNO DE COMUNIONES DE ESTE AÑO 2019. QUINCE NIÑAS Y NIÑOS TOMARON POR VEZ PRIMERA EL CUERPO DE CRISTO. LA CEREMONIA FUE PREPARADA POR LAS CATEQUISTAS DE LA PARROQUIA. LOS NIÑOS Y LOS PADRES PARTICIPARON ACTIVAMENTE EN LA EUCARISTÍA, EN MOMENTOS COMO LA PETICIÓN DEL PERDÓN, MONICIÓN DE BIENVENIDA, LECTURAS, ORACIÓN DE LOS FIELES,OFRENDAS, ACCIÓN DE GRACIAS  Y DESPEDIDA.

LA CEREMONIA FUE PRESIDIDA POR NUESTRO PÁRROCO DON JOSÉ ANTONIO, QUE CELEBRÓ UNA EUCARISTÍA, ACORDE CON LA IMPORTANCIA DEL MOMENTO, MIENTRAS DON RAMÓN, NUESTRO VICARIO, PERMANECÍA EN EL CONFESIONARIO ATENDIENDO A LOS FIELES QUE QUISIERON RECIBIR EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA.

MONICIÓN DE LA CATEQUISTA, ENTRADA, MONICIÓN DE BIENVENIDA, ACTO PENITENCIAL Y GLORIA.

 Una de las catequistas leyó la monición de entrada, “Sed todos bienvenidos a esta fiesta. Estamos aquí acompañando a estos niños y niñas que hoy, por primera vez participarán de la mesa del Señor, en el sacramento de la Eucaristía. Es para ellos uno de los días más importantes de su vida de Cristianos. Hace un tiempo, sus padres les trajeron para presentarlos a la Iglesia y se les impartió el primer  sacramento, el Bautismo. Hoy, de manera consciente,  por su propia voluntad, tras una preparación, van a recibir en el sacramento de la Eucaristía, su primera comunión. Así, con la alegría, con la emoción y  el respeto que una ocasión tan. señalada se merece,  iniciemos esta solemne Eucaristía. Pongámonos en pie para recibir a los niños y al sacerdote.”

A continuación hace la entrada el sacerdote, precedido de los niños que van subiendo al altar y colocándose en los sitios asignados. Después de las palabras de bienvenida de don José Antonio,  e inicio de la Eucaristía, una de los niñas leyó la monición de bienvenida: “Queridos papás, familiares y amigos, estamos muy contentos de que hayáis venido hoy a la Misa de nuestra Primera Comunión. Estamos muy felices porque vamos a recibir a Jesús. Gracias por haber venido …”

Don José Antonio preguntó a los niños, qué es lo primero que debemos hacer al comenzar la Eucaristía, a lo que los niños respondieron que pedir perdón.

Así pues prosiguió diciendo, hermanos: Comencemos nuestra oración y nuestra Eucaristía pidiendo perdón al Señor por nuestras faltas.

Cuatro de los niños comulgantes, pidieron perdón por sus faltas:

El primero pidió perdón porque en ocasiones han mentido haciendo daño a otras personas.

El segundo pidió perdón por las veces que han podido hacer el bien y lo han desaprovechado.

El tercero, pidió perdón porque a veces no comparten sus cosas y no piensan en las necesidades de los demás.

El cuarto pidió perdón por las veces que han desobedecido a los profesores y sus padres y por hablar a veces mal de los demás.

A continuación se rezó el Gloria.

LECTURAS, SALMO Y EVANGELIO.

Una catequista, leyó antes de las lecturas: Comenzamos ahora la primera parte de la misa. Es la parte en la que escuchamos las palabras de los Profetas, de los Apóstoles, de Jesús en el Evangelio. Ellas guían nuestro camino, son palabras que hacen presente lo que Dios quiere decirnos hoy. Por eso las escucharemos con atención y con fe, con ganas de que penetren en nuestro interior y transformen nuestras vidas. Especialmente vosotros, niños que hoy por primera vez vais a recibir a Jesucristo, debéis. escuchar con mucha atención eso que Él quiere deciros.

Las lecturas y el salmo fueron leídos por un padre, una niña comulgante y una de las madres, una niño comulgante.

PRIMERA LECTURA: Hechos 15,1-2.22-29

SALMO: Sal 66, 2-8

SEGUNDA LECTURA: Apocalipsis, 21,10-14.22-23

EVANGELIO: Juan 14, 23-29

HOMILÍA

Don José Antonio, tomando sitio entre los niños de primera comunión, comenzó la homilía preguntándoles por sus nervios y sus sentimientos de alegría y por qué. Les destaca el pacto que van a hacer con Jesús, hoy.  Hay que hablar con Jesús todos los días. Les explica la paz que Jesús trae para nosotros, explicando el Evangelio. ¿Paz para quien? Paz para todos. Si excluimos a los que no nos caen bien, esa es la paz del hombre, que termina habitualmente en guerras. Dios quiera que seamos todos felices y que ayudemos al otro. Hoy todos debemos acompañarles y recordar nuestros propósitos cuando nosotros tomamos la Comunión. Enhorabuena.

RENOVACIÓN PROMESAS BAUTISMALES Y ORACIÓN UNIVERSAL

Don José Antonio señala que este es un día muy importante. Preguntó a los niños si se acordaban de cuando fueron bautizados. Sorprendentemente varios dijeron que sí. A alguno lo bautizó hace quince días pero la mayoría eran pequeños. Les recordó que fueron sus padres  y padrinos los que les presentaron a la Iglesia para que el sacerdote les bautizara en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo y los educaran en el Evangelio.

Ellos, en vuestro nombre, prometieron a Dios que seríais fieles y obedientes a todos sus mandamientos. Ahora que sois mayores, podéis responder por vosotros mismos, porque ya sabéis decir lo que os gusta y lo que no, por eso os pregunto:

¿Renunciáis al pecado y a todo lo que disgusta a Jesús?

¿Renunciáis a portaros mal con los papás, con los amigos y con los demás, aunque os cueste mucho?

¿Renunciáis a cuanto es contrario a los mandamientos de Jesús?

Los niños a todo contestaron : Sí, renuncio.

Don José Antonio les dijo que ahora las catequistas os entregarán un cirio encendido en la  llama del Cirio Pascua!. El Cirio Pascual simboliza la presencia de Jesucristo, Luz del Mundo, entre nosotros . Les dijo:

Manifestad vuestra fe:

¿Creéis en Dios que es Padre y creador del cielo y de la tierra?

¿Creéis en Jesucristo nuestro Señor, que nació, sufrió, murió y resucitó por nosotros y nos enseñó a vivir como hijos de Dios, amando y, sirviendo a los hermanos?

¿Creéis en el Espíritu Santo, en la Iglesia, en la unión de todos, en el perdón de los pecados y en la vida que no tiene fin?

A todo ello los niños respondieron individualmente, Sí creo.

Don José Antonio dijo: Dios Todopoderoso, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, que os regeneró por el agua y el Espíritu Santo y que os concedió el perdón de los pecados, os guarde en su gracia, por el mismo Jesucristo, hasta la vida eterna.

Después de la aspersión con agua, se pasó a realizar la oración universal:

Don José Antonio les dijo: Recordareis que Jesús nos dijo, “Pedid y recibiréis, llamad y se os abrirá.” Confiando en estas palabras, presentemos nuestros deseos y súplicas a Dios Padre por medio de Jesús, el amigo de los niños.

Cuatro niñas realizaron las peticiones:

La primera niña, pidió: Señor, hemos descubierto que ser cristiano es pertenecer a un grupo de personas que creemos en ti. Te pedimos hoy por la Iglesia y por los que la guían y orientan a tu pueblo. Por el Papa Francisco, por nuestro Arzobispo Antonio, sus obispos auxiliares  por nuestro Párroco José Antonio y nuestro Vicario Ramón . Te pedimos que nos ayuden a ser buenos amigos tuyos.

Roguemos al Señor. R/.Te rogamos, óyenos.

Una segunda niña pidió:  En este día queremos pedirte, sobre todo por nuestros padres, abuelos y familiares. Ellos han hecho posible la alegría que hoy existe entre nosotros. Queremos Señor que el amor que ellos sienten siga creciendo y sean un gran ejemplo para todos.

Roguemos al Señor. R/.Te rogamos, óyenos.

La tercera niña leyó: Yo, cada día, aprendo cosas nuevas que me enseñan mis profesores y maestros. Hoy quiero pedir por ellos para que siempre se entreguen con ilusión y constancia a la tarea de formarnos.

Roguemos al Señor. R/.Te rogamos, óyenos.

Y la cuarta leyó:  En la tele y en la calle veo y oigo que aún hay guerras, que los hombres se matan entre sí, que las cosas van mal, que algunos padres de mis amigos no tienen trabajo. Pero yo sé que tú nos ayudarás. Por eso te pido por todos los hombres del mundo, para que nos amemos más, repartamos nuestros bienes y que no haya nadie que sufra a causa de nuestro egoísmo.

Roguemos al Señor. R/.Te rogamos, óyenos.

Don José Antonio: Escucha, Señor, todo lo que con las palabras de estos niños y desde el silencio de nuestro corazón, te pedimos a Ti, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

TODOS: Amén.

Recuerda que la colecta es para Cáritas.

OFRENDAS, ORACIÓN DE UNA NIÑA DE PRIMER COMUNIÓN

Comienza el tiempo de la ofrenda. Mientras una de las  niñas va explicando las ofrendas que sus compañeros, padres y catequistas van acercando al altar y poniendo en manos del sacerdote.

-Te ofrecemos éstas flores como signo de alegría, vida, ilusión, esperanza y, sobre todo, inocencia y sencillez.

-Te ofrecemos, Señor, estos juguetes que alegran nuestras ilusiones y llenan nuestro tiempo libre.

-Estos sobres que te ofrecemos son la aportación económica de nuestros padres para las necesidades de la parroquia.

– Te ofrecemos, Señor, estos cirios para recordarte que siempre serás nuestra luz.

-Te ofrecemos el cuaderno de catecismo  Con el y con la ayuda de los catequistas hemos aprendido a conocerte y amarte más.

-Te ofrecemos, Señor, la riqueza de nuestros campos, don de tu amor y fruto del trabajo de nuestros padres.

-Nuestros catequistas quieren entregarte hoy tus símbolos: palabra y luz, que nos han dado con cariño y esmero durante toda la catequesis.

– El pan y el vino que te ofrecen nuestros padres se van a convertir en tu cuerpo y tu sangre, que hoy recibiremos por primera vez para poder crecer y vivir como cristianos.

Mientas el coro canta: Tuyo soy.

 Después de la oración del sacerdote, una niña lee:  Jesús antes de recibir tu Cuerpo y Sangre en la Comunión, queremos regalarte lo mejor: nuestra propia persona. Aquí. nos tienes, Jesús. Queremos ser tus  mejores amigos. Queremos, con la ayuda de tu gracia, trabajar contigo para hacer un mundo mejor en que los hombres se amen y ayuden como hermanos. Ayúdanos a cumplir este compromiso. Que en casa, en el colegio y en todas partes seamos principio de unidad, de amor y de paz entre todos.

PLEGARIA EUCARÍSTICA, CONSAGRACIÓN, PADRE NUESTRO, RITO DE LA PAZ

Prosigue la Eucaristía con la plegaria eucarística previa a la consagración. Después, todos unidos cantamos en valenciano el Padre nuestro en valenciano. Los niños y niñas, estimulados por Don José Antonio, manifiestan sabérselo, por lo que el coro y los fieles en diversos momentos los dejan solos cantando demostrando que decían la verdad. A continuación se pasa al gesto de la paz, en la que Don José Antonio, dijo que Jesús nos dijo: La paz os dejo mi paz os doy. Con la alegría del Señor, démonos fraternalmente la paz.

PRIMERAS COMUNIONES

Don José Antonio dijo:  Llegamos ahora a este momento tan importante en el que vosotros, niños y niñas, que durante tres años os habéis estado preparando para recibir el Cuerpo de Cristo. Nuestro silencio es también el mejor regalo que les podemos hacer, para que puedan encontrarse con Dios.

Dirigiéndose a los niños dice, Jesús viene a vosotros, Jesús viene a vuestro interior y sentiréis el gozo de amarlo con todas vuestras fuerzas, de amarlo de verdad.

Y nosotros, los que ya hace tiempo que participamos de la Eucaristía, acompañemos a estos niños en el nuevo paso que hoy dan en su vida cristiana manteniendo un silencio sepulcral y todos de pie.

A continuación procede a dar la comunión a cada uno de los niños, después a los padres y finalmente a todos los fieles que lo deseen.

ACCIÓN DE GRACIAS, ORACIÓN DE NIÑOS Y PADRES, BENDICIÓN, CANTO FINAL A LA VIRGEN 

Después de la comunión un niño dice: Gracias, Jesús, porque has querido venir a nuestro corazón. Jesús qué grande eres! qué bueno eres. Danos un corazón nuevo. Un corazón que diga siempre Sí a Dios.Un corazón como el tuyo. Un corazón que sea amable con todos.Gracias.

Y una niña lee: Virgen María, después de haber recibido a Jesús queremos consagrarnos a Ti, tómanos pues tuyos somos. En este día feliz queremos pedirte un regalo: que nos enseñes a amar a Dios. Y tú, que eres también la Madre de la Iglesia, protege al Papa, a los obispos, a los sacerdotes y a todos tus hijos. Ruega por todos nosotros ante Jesús.

El padre de uno de los niños comulgantes lee: Señor Jesús, Tú nos has hecho educadores de nuestros hijos, maestros y sacerdotes de nuestro hogar. Somos conscientes que debemos preocupamos no solo de sus cuerpos sino especialmente de sus almas y velar para que sean cristianos de verdad. Prometemos cumplir con nuestras obligaciones de padres y dar un buen ejemplo a nuestros hijos. Te pedimos que nos ayudes a ser tus testigos en nuestros hogares, manifestando en nuestra conducta el amor que tú revelaste al mundo. Te lo pedimos por nuestra Madre la Virgen María y Jesucristo nuestro Señor.

Y una madre dice: Ante tu imagen, Madre de los Desamparados, bendecimos al Padre de la Misericordia por el gran don de la familia, y a ti consagramos nuestros hogares. ¡Oh Dios!, de quien procede toda maternidad, Padre que eres amor y vida, haz que toda familia llegue a ser por medio de tu hijo Jesucristo, mediante el Espíritu Santo y la intercesión de la Virgen de los Desamparados, un verdadero santuario de la vida y el amor. Haz que tu gracia guíe los pensamientos y las obras de los cónyuges para el bien de su familia. Haz que estos niños, hijos nuestros, que reciben por primera vez a tu Hijo en su corazón, encuentren un firme apoyo en nosotros, su familia, para su crecimiento en la verdad y en el Amor. Haz que nuestro amor, apoyado por tu gracia, que recibimos el día de nuestro matrimonio, sea más fuerte que cualquier debilidad y cualquier crisis, por las que a veces pasan nuestras familias. Haz que la Iglesia pueda cumplir fructuosamente su misión en la familia. Por Cristo Nuestro Señor.

Todos respondemos: Amén

Finaliza el Don José Antonio diciendo: Esta celebración solemne de la Primera Comunión ha terminado. Después del canto final entregaré a cada niño una estampa recordatorio de este acontecimiento que hemos vivido juntos, para que lo recordéis siempre.

Y a continuación da la bendición final.

Un niño se dirige a todos: Queridos papás y amigos, os damos las gracias por habernos acompañado en este día, porque nos habéis demostrado vuestro cariño y vuestro amor, porque nos Hemos reunido con Jesús. Os pedimos una cosa: que reine siempre el amor en casa y que nos ayudéis cada día a ser mejores. ¡Gracias, papás!

Un estruendoso aplauso llena el templo como finalización de la ceremonia.

Finalmente Don José Antonio nos despide diciendo: Bendigamos al Señor.

Termina el acto, nombrando Don José Antonio a cada uno de los niños y niñas que han comulgado por primera vez, mientras van recogiendo la estampa de recuerdo de este día y se van disponiendo en el altar para la foto final.