DURANTE ESTOS DÍAS Y SIEMPRE, ENCARGAD MISAS POR VUESTROS SERES QUERIDOS DIFUNTOS. NO OLVIDEMOS NUNCA, QUE ELLOS NECESITAN DE NUESTRA ORACIÓN, Y NOSOTROS DE SU INTERCESIÓN .

YA CONOCÉIS EL REFRÁN TAN POPULAR: “UNA FLOR SE MARCHITA, UNA LÁGRIMA SE MARCHITA, PERO UNA ORACIÓN, LA RECOGE DIOS”

CUANDO PARTE ALGUIEN DE LOS NUESTROS, PARECE QUE TODO SE ACABE, PERO EL RECUERDO NO PODEMOS PERMITIR QUE MUERA, SINO QUE DÍA A DÍA ESTÉ PRESENTE, CONVIRTIÉNDOLO EN PLEGARIA Y ORACIÓN AL SEÑOR.